Extractos del libro "Escritos"

Sistema Consciente para la Técnica del Movimiento

....no es específicamente una técnica para cantantes, instrumentistas, bailarines, actores...No. Mi intento es encontrar una técnica para que el ser humano, único protagonista sobre la tierra que conoce todas las gamas de la emoción, pueda encontrar los caminos que le permitan trascender, transformándose en un intérprete de sí mismo.

Todas las disciplinas cuyas propuestas abarcan la enseñanza del manejo de nuestro "instrumento-cuerpo", entre las cuales incluyo la que transmito, deben tratar de proporcionar un conocimiento que nos lleve por espacios desconocidos, más allá de lo que puede ofrecernos el conocimiento conceptual.

(pág.17)

 

Nuestra tierra personal está llena de cascotes, difícilmente una nueva semilla encuentre la trayectoria libre que la haga germinar bien. Tenemos que preparar la tierra antes de plantar de nuevo. Necesitamos llegar a profundidades olvidadas o no conocidas y encontrar nuevos recursos para abastecernos. Nuestro mundo emocional y físico no responde más a las propuestas conocidas.

Recuerdo que yo personalmente no pude sentirme del todo impresionada con lo adquirido en trabajos de técnicas conscientes para disciplinas que tienen que ver con el mundo del arte, porque comprobé que a pesar de los logros, el camino para llegar a un conocimiento trascendente no se daba y el encuentro ansiado no se producía.

(pág.19)

 

Sabía que para llegar a un nuevo y desconocido conocimiento había que pasar por una relajación profunda que pudiera protegernos de reflejos condicionados, de prejuicios y miedos que entorpecen y ocupan un lugar demasiado grande dentro de la estructura que conforma nuestra personalidad.

Mis dos grandes maestros, Claudio Arrau y Rafael de Silva, fundamentaban su técnica pianística en la filosofía Zen y trataban de simplificar su concepción y adaptarla a la mentalidad occidental. Ellos transmitían que la carga emocional del movimiento no debía interferir en la acción. Los movimientos relajados debían responder con su infinita cantidad de variaciones a las exigencias de la técnica y la expresión.

A través del tiempo se adquiría mucha solvencia técnica porque se desarrollaba un mecanismo que permitía abrir las compuertas a una movilización mucho más interna. Pero era en el campo expresivo donde notaba la falta de un conocimiento que pudiera integrar la materia creadora y el cuerpo....

(pág.20)

 

He comprobado que los occidentales entendemos mal la acción de relajar porque comúnmente se produce en la persona que intenta relajarse una especie de abandono, que sirve en el mejor de los casos, para descansar pero que no se puede usar airosamente en una acción continua.

(pág.25)

 

La fuerza infinita de la relajación crea el poder del movimiento...Debido a la falta de desarrollo de la musculatura profunda, la musculatura externa no tiene el contrapeso necesario para el equilibrio del movimiento. En consecuencia se produce una sobrecarga, un esfuerzo en la musculatura externa. La relajación apuntalada por centros de fuerza en una acción de peso y contrapeso...impide la retracción de nuestro mundo emocional. Así nos podemos expresar sin oposiciones que degeneran las propuestas expresivas.

(pág.26)

 

Estamos debilitados por el exceso de todo. No podemos absorber más conocimiento. Tenemos que limpiarnos primero para saber cómo somos, "quién soy". En la tarea inaudita y preocupante que significa encontrar los caminos para crear la posibilidad de unificarnos, no debemos olvidar que las articulaciones son grutas profundas. Es muy difícil mantenerlas limpias si nuestras fuerzas son creadas por músculos cuyo movimiento no se inicia desde la relajación del sistema nervioso. Constatamos que la relajación de los músculos -que el hombre occidental consigue sin la acción del pensamiento consciente-, no relaja profundamente el sistema nervioso y crea un peso excesivo del cuerpo que interfiere en el movimiento.

(pág. 36)

 

Comprenderíamos algo más si pensáramos que nuestra cultura, y por lo tanto nuestras costumbres, posturas, lenguaje, educación y todo lo que concierne a nuestra sociedad actual, nos ha separado de un mundo interno que es la fuente principal y esencial de irrigación para todo nuestro mundo físico y emocional.

(pág.41)

 

Poder abastecerse a sí mismo es el único medio posible para que los conflictos se puedan solucionar sin rencores que dejen en uno la lacerante marca que trastorna, conmueve o debilita.

(pág.63)

 

Un "yo" diferente aparecerá entre tanto decir. Una primera persona que cuenta lo ocurrido pero que ya no es el yo del recurso prepotente.

(pág.72)

 

El miedo a la muerte nos impide producir la energía para la vida.

(pág.83)